Cuando la Administración tributaria fija un valor de un inmueble superior al declarado por el contribuyente y este no está de acuerdo con la valoración ni con el informe técnico que la sustenta, la tasación pericial contradictoria es el instrumento legal específicamente diseñado para rebatirlo. Se trata de un procedimiento técnico, con plazos estrictos, que puede suponer una reducción muy significativa de la liquidación tributaria. En este artículo explicamos en qué consiste, cuándo conviene solicitarla y cómo se desarrolla.
Qué es la tasación pericial contradictoria
La tasación pericial contradictoria, regulada en el artículo 135 de la Ley General Tributaria, es el medio que permite al contribuyente confrontar el valor comprobado por la Administración con el emitido por un perito de su elección, resolviéndose la discrepancia mediante la intervención de un tercer perito dirimente cuando las diferencias entre ambas valoraciones superan determinados umbrales. Es un procedimiento distinto —y en muchos casos más eficaz— que un simple recurso de alegaciones, porque introduce prueba pericial cualificada en el propio expediente administrativo.
Cuándo tiene sentido solicitarla
La tasación pericial contradictoria resulta especialmente útil cuando la discrepancia entre el valor declarado y el comprobado por la Administración se debe a características físicas o jurídicas del inmueble que no han sido correctamente valoradas: estado de conservación deficiente, cargas urbanísticas, servidumbres, superficie real distinta de la catastral, o ubicación con circunstancias específicas que reducen su valor de mercado. También resulta recomendable cuando el importe de la liquidación complementaria es lo suficientemente elevado como para justificar el coste de un informe pericial propio.
Plazo y forma de solicitarla
El contribuyente puede solicitar la tasación pericial contradictoria dentro del plazo del primer recurso o reclamación que proceda contra la liquidación (recurso de reposición o reclamación económico-administrativa), reservándose expresamente ese derecho, o directamente en lugar de dicho recurso. Es fundamental no dejar pasar el plazo, habitualmente de un mes desde la notificación de la liquidación, ya que una vez transcurrido no podrá solicitarse esta vía de defensa. La solicitud suspende la ejecutividad de la liquidación y el plazo para recurrir en tanto se resuelve.
Desarrollo del procedimiento
Una vez solicitada, la Administración concede un plazo al contribuyente para designar su propio perito, que emitirá una tasación motivada del inmueble. Si la diferencia entre la tasación del perito de la Administración y la del perito del contribuyente es igual o inferior a 120.000 euros y al 10% de dicha tasación, prevalecerá el valor del perito del contribuyente. Si la diferencia es superior a esos límites, se designa un tercer perito, cuyos honorarios se sufragan de forma proporcional entre las partes según la diferencia entre su valoración y la de cada uno de los peritos anteriores, y su dictamen será, en principio, vinculante.
Elementos clave de un informe pericial sólido
Para que la tasación pericial resulte eficaz, el informe debe estar suscrito por un profesional con la titulación adecuada (arquitecto, ingeniero o tasador homologado), justificar el método de valoración empleado (comparación con testigos comparables, método residual, coste de reposición según antigüedad y estado), incluir visita física al inmueble siempre que sea posible, y documentar gráficamente las circunstancias que justifican la discrepancia con la valoración administrativa. Un informe genérico o basado únicamente en coeficientes estándar tiene muchas menos probabilidades de prevalecer frente al perito de la Administración o al tercer perito dirimente.
Coste y valoración de la conveniencia de esta vía
El coste de un informe pericial varía según el tipo de inmueble y su complejidad, pero conviene tenerlo en cuenta al decidir si merece la pena iniciar el procedimiento: en liquidaciones de importe reducido puede no compensar, mientras que en operaciones de mayor cuantía —viviendas de alto valor, locales comerciales, naves industriales o carteras de inmuebles— el ahorro potencial suele justificar ampliamente la inversión en un buen informe técnico.
¿Necesitas ayuda profesional?
La tasación pericial contradictoria combina estrategia jurídica y rigor técnico, por lo que conviene abordarla con acompañamiento especializado desde el primer momento, especialmente en operaciones vinculadas a promoción o construcción. Contar con un asesor fiscal para promotoras y constructoras como el equipo de LRB Tax & Legal permite coordinar adecuadamente la parte jurídica del procedimiento con la elección del perito técnico más adecuado para cada tipo de inmueble.
Conclusión
La tasación pericial contradictoria es una de las herramientas de defensa más potentes frente a una comprobación de valores desfavorable, siempre que se solicite dentro de plazo y se sustente en un informe técnico riguroso. Evaluar su conveniencia caso por caso, en función del importe en juego y de las circunstancias reales del inmueble, permite decidir con criterio si esta vía resulta la más adecuada para reducir la liquidación tributaria.