La inversión inmobiliaria de futbolistas con salario neto parte de una ventaja y un matiz. La ventaja es que el jugador sabe cuánto cobra libre de impuestos. El matiz es que el impuesto asumido por el club cuenta como mayor renta suya, y eso condiciona su planificación patrimonial. Estas son las claves para invertir con criterio.
Por qué el neto cambia la planificación patrimonial
Un deportista profesional concentra sus ingresos más altos en pocos años. Si además pacta el salario en neto, su capacidad de ahorro parece clara desde el primer día. Sin embargo, la Administración trata el impuesto que paga el club como una retribución adicional del jugador. Para entender el esquema completo puede consultar el artículo principal sobre el salario neto de futbolistas y baloncestistas.
A efectos ilustrativos, la escala del IRPF va del 19 % al 47 %. Un neto de 1.000.000 euros equivale aproximadamente a un bruto de 1.858.300 euros, una carga cercana al 46 %. Para un no residente, el IRNR se aplica al 24 %. El inversor debe saber que su renta fiscal es mayor que la cifra que ingresa en su cuenta.
Invertir en inmuebles con las rentas del contrato
El inmueble es una opción frecuente porque ofrece estabilidad y una rentabilidad que no depende de la carrera deportiva. Antes de comprar, conviene separar tres planos que a menudo se mezclan: el dinero que el jugador realmente tiene, la renta que fiscalmente se le atribuye y la fiscalidad propia del activo que adquiere.
Con carácter general, el alquiler de un inmueble tributa en el IRPF del propietario como rendimiento del capital inmobiliario, y se suma a la renta que ya genera el contrato. Esa acumulación puede empujar al jugador a tramos más altos de la escala. Por eso la forma de titularidad, a nombre propio o a través de una sociedad, debe estudiarse con un asesor antes de la compra y no después.
El impuesto que asume el club es mayor renta
Este es el punto que más se pasa por alto. El impuesto asumido por el club no es un regalo libre de gravamen: se suma a la base del jugador y puede generar, a su vez, más impuesto. Al planificar una inversión hay que partir de la renta fiscal real y no solo de la cantidad neta cobrada. Si la cuenta se hace sobre el neto, el jugador subestima su carga y sobrestima su capacidad de inversión.
La ley Beckham está cerrada para este supuesto
Durante años se planificó con el régimen especial de impatriados del artículo 93 de la Ley del IRPF, conocido como ley Beckham. En el supuesto que nos ocupa, esa vía está cerrada y no debe darse por supuesta al diseñar el patrimonio de un deportista. Planificar con un régimen que no está disponible es uno de los errores más caros que se pueden cometer.
Pautas de planificación patrimonial
- Calcular la renta fiscal bruta equivalente antes de decidir cuánto invertir.
- Definir la residencia fiscal durante el contrato y prever sus cambios.
- Decidir la titularidad del inmueble con asesoramiento previo a la compra.
- Reservar liquidez para posibles regularizaciones de ejercicios abiertos.
- Diversificar: el inmueble no debería concentrar todo el ahorro del jugador.
- Documentar el origen de los fondos con certificados de retenciones e ingresos.
Riesgo de inspección y reserva de liquidez
Si la retención practicada por el club resultó insuficiente, la regularización puede alcanzar al jugador con intereses y sanciones personales. Un jugador que haya inmovilizado todo su ahorro en inmuebles puede encontrarse sin liquidez justo cuando la necesita. Mantener una reserva y conocer el estado fiscal de cada ejercicio forma parte de una buena planificación.
Conclusión
Invertir bien con un contrato neto exige empezar por la renta fiscal real y no por la cifra cobrada. LRB Tax & Legal es un despacho experto en asesorar a jugadores y en la defensa en inspecciones fiscales de deportistas, y puede ayudarle a diseñar su patrimonio antes de comprar.
Preguntas frecuentes
Depende de su renta fiscal real, no solo de lo que cobra. Como el impuesto asumido por el club cuenta como mayor renta, conviene calcular el bruto equivalente y reservar liquidez antes de decidir.
En el supuesto analizado esa vía está cerrada. El artículo 93 de la Ley del IRPF no debe darse por supuesto en la planificación, y cualquier estrategia debe construirse sin contar con él.
Depende de la residencia, del horizonte de inversión y de la renta total del jugador. Debe decidirse con asesoramiento antes de la compra, porque cambiar la titularidad después puede tener costes fiscales.
